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    El Durante del domingo que supusimos sería tan genial como fue...

    Y como no podía faltar se viene "el durante" prometido del gran viaje de las suposiciones. Sólo que en esta última parte intermedia cronológicamente no hay suposiciones, bah, eso es lo que creo, supongo.

    Una vez que llegamos al Parque en cuestión que tanto costó encontrar, no saludamos, fuimos corriendo al baño, pero claro, tampoco encontrábamos la puerta, le dimos la vuelta a esa casilla los tres al mejor estilo seguidilla scout y terminamos en el punto de partida, el baño de las mujeres, el cual muy invitadoramente nos llamó a pasar.

    Situación: Domingo 9 de la mañana en un parque en donde no había un alma salvo los acampadores que dormían, y otros que se estaban levantando luego de nuestro alboroto al llegar. Mirá si no íbamos a entrar al baño...

    Fue un encuentro muy lindo, (No el del baño! me refiero al encuentro en general!! Personalmente no conocía a los chicos de Córdoba, sólo virtualmente y a uno, por lo que el viaje fue muy productivo...

    (Paréntesis interno: no es que no me gusta viajar, lo que no me gusta son los campamentos y las carpas, jejeje, viajar tampoco es de mi agrado, pero no es ese el problema principal, jejeje. Y yo no me quejé en el viaje!!! jajajaa)

    Seguimos...

    Al regreso del baño, el alboroto siguió. De las carpas empezaron a asomar cabezas zombies, medio dormidas y otras escandalosas. El intercambio cultural fue muy interesante, desde un mate con termo rotulado filosóficamente "Metafísica", hasta un instrumento, erróneamente llamado "juego" por mí, el "Tormentófono", se llamaba así realmente??? Ese aparato hecho por Juancho (todo un Luthier, y claro es de Logística jejej) nos volvió locos a todos jejeje, fue divertido igualmente, entre los que acampaban había una mini voluntaria, Clarisa, hermana de Luciana, que se encargó de conocer a cada uno de los recién llegados, nunca había conocido a una persona tan extrovertida a tan temprana edad, un personaje terrible pero muy divertido.

    El otro instrumento aparte de una guitarra, era la (perdón músicos del cosmos) guitarrita de cuatro cuerdas de Amadeo, que no sé todavía cómo se llama ese instrumento, que sonaba espectacular, aunque no pude escuchar demasiado, el concierto ya había pasado... Será en otro momento! Pero avisá el nombre!!

    Volviendo a Clarisa... Algún día se van a filtrar las fotos de los peinados que le hizo a los chicos que tenían el pelo un poquito largo, la sección peluquería fue su fuerte, y la cámara no se dejó estar... Tampoco las risas, las cuales obviamente alentaban a la niña en cuestión, fue el alma de la fiesta jeje...

    Acotación: Para todos aquellos que tenían ganas de formar el área juvenil, ya tenemos coordinador!!! jajaja, sisi, imaginan bien, no es que dude de su paciencia con los chicos, se hace el malo y el cabrón pero en el fondo es bueno jejejeje... Patán!!gigigi

    La fauna de Bell Ville: Al ser un parque el lugar en donde estábamos, obviamente había animales, algunos durmiendo en carpas y otros afuera.

    Como la famosa comadreja del tamaño del auto que había visto Amadeo; su intención era asustar a Clarisa, pero me terminó asustando a mí jeje, es que este chico no conoce mi historia con los animalitos raros y bichos de la naturaleza... La comadreja apareció, muerta pobre, pero apareció, y no era del tamaño del auto jejeje... Pero era una comadreja...

    Entre los animalitos, lo más divertido fue el atrevido potrillo que se creía perro. Le faltaba darte la pata y correr a buscar la pelota. Pero no, el señor sólo quería meter su hocico en el tacho de la basura y comer papel con resto de comida, todos querían que se vaya, pero no por el animal, sino porque me parece que estaban medios muertos de hambre también.. Más de uno vio una gran mortadela caminando en lugar de un potrillo. Por las dudas fuimos a comprar las cosas para el asado, antes de que se comieran al caballo o a nosotros.... Obviamente nos llevamos a un local para que nos guíe de ida y de vuelta.. si somos re vivos nosotros!! jejeje, "No de nuevo!!" Mirá si nos cruzábamos con el carnicero amigo que nos dio esa cálida bienvenida...

    El resto de la tarde transcurrió normal, salvo por otros animales, como un gusano desagradable que le cayó en la mano a Lisandro y por la reacción creímos que había que amputársela jejeje, pero todo quedó en una marca y un adormecimiento temporal, nada de acción... Lo mismo le ocurrió más tarde a Juancho, pero tampoco hubo que amputar nada, qué poca onda che!

    Momentos hubo miles, imborrables..

    Y así fue como entre risas encontradas, experiencias compartidas y charlas en las que uno se reconocía en las palabras con tonada de los otros, nos vimos reflejados en sus tareas diarias y ellos lo hicieron con nuestras experiencias. Es verdad que los cordobeses son jodones, son muy buena gente y da gusto compartir un mate, una charla en ronda o una caminata. Estas cosas son las que le dan fuerza a uno para seguir adelante y saber que no se está solo, que hay gente que piensa como uno, aunque estemos a 400 kilómetros de distancia, aunque la tonada sea diferente, aunque las palabras no sean las mismas, los escenarios y la gente otra, todos compartimos un perfil similar que descubrimos rápidamente con sólo intercambiar un par de frases.

    Ojalá todos pudiesen ver las cosas de este modo, sería mucho más fácil y las fuerzas serían otras, ojalá todos tirásemos realmente para el mismo lado, pero sabemos que esas cosas siempre cuestan, al menos sabemos que la soga de la que tiramos día a día, también viaja por ruta 9 y llega hasta la convicción de cada uno de estos chicos que tiran fuerte para el mismo lado.

    Un placer realmente conocerlos, seguramente nos cruzaremos por ahí algún día y recordaremos con una sonrisa esa gran tarde que compartimos bajo el sol bellvillense... Qué bueno realmente conocerlos che!!!

    Nos vemos pronto en la esquina de nuestra convicción, esperando el cole de la ideología compartida...

    Mucha Suerte y Hasta Siempre!!!.

    (supongo)

    Francisco Leonardo
    (El encuentro fue más largo, pero la parte del sábado debería contarla alguien que estuvo ese día, yo me limito a lo que vieron mis ojos)

    El gran viaje de las suposiciones - Supongamos que volvemos...

     
    En esta segunda parte del gran viaje de las suposiciones [Leer primero la Primera Parte] entran dos personajes nuevos, quienes participaron como una voz en off, o mejor dicho, en el teléfono.
     
    Para esto primero aclaramos que fuimos en el taxi de Chiche (padre de Martín), relación auto-hombre que podría llevar un capítulo aparte dentro del blog, pero no me siento con autoridad para hacerlo... todavía. Jeje ...
     
    Que le haya prestado el auto demuestra la gran confianza que Chiche tiene en Martín como conductor. Aún así el teléfono sonó por primera vez a la ida para preguntar a qué hora regresaríamos ya que en Rosario estaba lloviendo y había caído granizo, lo único que nos faltaba era que nos agarre la piedra en el auto...
     
    "Volvemos temprano" fue la respuesta más clara y concisa que se encontró.
     
    La idea era volver a las 5 de la tarde para estar en Rosario a las 7 como mucho. Pero las despedidas siempre son largas, encontrar la ruta siempre es complicado y nunca falta la pregunta: "Disculpe: ¿Para agarrar la ruta 9?" Bueno, no estuvimos media hora dando vueltas en Bell Ville, no señores, no somos tan desastre, la ruta la encontramos enseguida. Sólo que ya salíamos una hora tarde y a Nati la cosa ya no le gustaba nada. La copiloto venía que volaba, tenía que estudiar para rendir y pronto sería de noche.
     
    "No pasa naaaada", ¿les suena?
     
    18 horas salimos de Bell Ville, 200 kilómetros nos quedaban por delante, en 2 horas estaríamos en Rosario. Pero no era así, la ruta estaba imposible, la cola de camiones que andaban a 60 era interminable, de ambas manos, cuando se podía pasar a un auto para adelantar un poco era todo un logro, pero la verdad es que la ruta no estaba muy amigable.
     
    Sólo fueron unos 90 kilómetros marchando a 60 kilómetros por hora. "Vamos a suponer que más adelante la ruta se despeja un poco" Pero nuestras suposiciones casi nunca funcionan.
     
    Nati precavida y ya presintiendo lo que se vendría dijo: "¿por qué no llamás a tu casa avisando que vamos a llegar un poco más tarde?" A lo que Martín ya conociendo la situación dijo: "no te hagas problema que ya van a llamar". De todos modos Nati llamó para avisar de la demora. Aún así el teléfono sonó al rato, Chiche rezando por su auto y supongo que odiándonos un poco, preguntaba por dónde andaba el auto.
     
    Cuando creímos que más despacio no podíamos ir, el auto de adelante empezó a frenar, a frenar, cada vez más y el curso no-violencia ya empezaba a quedar guardado en un cajón. El auto de adelante, y el de adelante y el otro, y el otro y toda la fila interminable se detuvo. Por ende, nosotros nos detuvimos.
     
    Y las suposiciones comenzaron de nuevo, Nati nos quería comer a los tres vivos si no nos callábamos. No sé si vieron la publicidad esa que decía: "Mi viejo con una mirada me enseñó la teoría de la relatividad", bueno, Nati tiene el poder de con una mirada callarte por unos cuantos kilómetros jajaja, te queremos Nati!! ajajjaa..
     
    Ya era de noche, 7.30 y no habíamos hecho ni la mitad del camino. Las luces se detuvieron en ambas manos, algunas se movían pero se perdían en un campo, "deben estar desviando el tránsito", seguro que fue un choque, ya se va a despejar" dijo la voz optimista. A los 15 minutos de no poder hacer nada y con el auto ya apagado en el medio de la ruta la voz optimista ya no era tan optimista, "seguro que fue un choque re groso, de acá no nos movemos más", "me parece que nos hacen pegar la vuelta", de casualidad que sabíamos llegar por la 9 y encima nos desviaban por otra ruta?! Noo!, por suerte esas suposiciones, como todas las que tuvimos ese domingo, no eran tan así.
     
    La cantidad de pavadas irreproducibles que se dijeron en ese momento son increíbles, no sé si estaba entrando humo al auto y estábamos delirando o si sólo era el estado normal de cuatro personas en el medio de la ruta sin saber qué hacer. Cuando de repente, suena el teléfono, ¿quién era? Nuestro amigo Chiche!. Nada era culpa nuestra, aunque la copiloto no pensaba igual jejeje.
     
    Entre nuestras suposiciones se escuchaba:
    Nati: "Ni se te ocurra poner música"..
    Leo: "Pero supongamos que en la radio están hablando del accidente",
    Martín: "claro, supongamos eso"
    Lisandro: "primero supongamos que hubo un accidente",
    Leo: "quiero suponer que fue un accidente terrible"
    Pensamiento de todos: "Supongo que aquellas luces que se mueven quiere decir que ya llegó la policía científica, corrieron los cadáveres de la ruta y el tránsito se normaliza"
     
    Obviamente, supusimos todo mal. "No quiero suponer más nada dijo tincho" jejeje...
     
    ¡Qué lindo ir a Bell Ville a conocer a los chicos de Córdoba! @#!"?¡@#... La próxima la hacemos en mi casa si quieren!
     
    Cuatro luces se acercaron, dos autos se movían, pero eso fue todo, ni un alma caritativa nos dijo qué había sucedido.
    50 minutos parados en el medio de la ruta sin saber qué cuernos pasaba 20 kilómetros adelante. Cuando por fin los autos comenzaron muuuy lentamente a moverse, otra vez a poner en marcha el auto y arrancar, cuando por fín pasamos por el lugar del accidente era para matarlos, dos míseros autos nada más, ni un muerto, nada! Cincuenta minutos perdidos en esa endemoniada ruta, y ya eran las 8 de la noche, para qué les voy a contar el humor de la susodicha...
     
    ¿Y adivinen qué? sii, suena el teléfono. Pero nada de esto es culpa nuestra... Nada de esto es culpa nuestra. Supongamos que todo esto tenía que pasar, supongamos que nuestra meta era pasar 3 horas juntos un domingo a las 8 de la noche en un auto por la ruta 9. Supongamos para no llorar....
     
    El tránsito ya se había normalizado, ya habíamos llegado a Rosario y ya que hablamos de normalizaciones, suena el teléfono y quién era? Nonono, no era Chiche, era Norma.. Pero como dijo Martín: "Sí, es Norma, pero la manda Chiche a hablar jejeje"..
     
    Y para rematar la conversación, el subconsciente, (o el consciente) de Nati la traicionó: "Ya llegamos Norma, estamos DESCARGANDO a los chicos"
     
    Me sentí una carga mal, y bueno, después de todo es lo que fuimos durante todo el viaje, no? Estás en lo cierto Nati, con lo que te hicimos sufrir en ese viaje estás perdonada jejeje...
     
    Siendo las 9 de la noche, y siendo dos horas más tarde de lo previsto, suponemos que no vamos a viajar más por un largo, largo tiempo.
     
    Nuestra odisea ya había terminado, pero no para Martín que se tuvo que poner a lavar el auto a las 11 de la noche, te estaremos en deuda toda la vida tincho jajjaja, eso suponemos...
     
    Supongamos que nada de todo eso (que no es poco) hubiese sucedido, supongamos que hubiésemos llegado al Parque Tau sin inconvenientes, supongamos que no hubiésemos dado vueltas entre esos árboles durante media hora, supongamos que las indicaciones hubiesen sido certeras, supongamos que hubiésemos tenido un GPS, supongamos que la vuelta hubiese sido por una autopista y que en menos de dos horas hubiésemos llegado a Rosario, ¿habría sido lo mismo?
    Supongo que no, supongo que todo lo que pasó estuvo bueno, supongo que no se va a repetir, pero no me van a decir que no estaría bueno un nuevo viaje de las suposiciones!
     
    Suponemos que los chicos de Córdoba la pasaron tan bien como nostros, esperamos suponer bien. Gracias chicos por reírse CERCA nuestro y no DE nosotros!! jaja..
     
    Francisco Leonardo
    (supongo que esto es sólo el comienzo)
     


    El gran viaje de las suposiciones - Supongamos...

    Supongamos que usted viaja a un lugar que no conoce con gente que no conoce el lugar y cuando llega al sitio en cuestión la gente de allí, tampoco lo conoce, o sea, no conocen su propia ciudad. Ni nosotros la de ellos.

    Cuando el tiempo sí importa....

    Ambientémonos, domingo [8.15 de la mañana] arribamos a Bell Ville, supongamos que sabemos cómo llegar al Parque Tau, pero de todos modos preguntemos, siempre es bueno reafirmar el conocimiento.

    -"Disculpe señora, ¡señora!, el Parque Tau, ¿cómo llego?"
    Señora: (Cara de '¿Lo qué?'), "No ni idea, ¿Parque cuánto? No, no conozco"

    Demonios! dijimos los cuatro a bordo del auto, lo único que falta que le hayamos errado de ciudad, si el Parque Tau es un emblema y orgullo de la ciudad, imposible que no lo conozca!. Arrancamos y un cartel que decía: Camping. Salvación!!!
    Supongamos que entendimos el cartel, pero preguntemos:

    -Señora! (otra) ¿Parque Tau?
    -"Seguí derecho hasta Tucumán, doblá así (imagínenselo), cruzá el puente nuevo (no conozco Bell Ville menos el puente!) Y ahí lo vas a encontrar.

    Bah! qué fácil... Pero... preguntemos a una tercera persona. Supongamos que no nos quedó claro, preguntemos...

    Al carnicero:

    -"Hola, para ir al Parque Tau, ¿doblo acá?
    Carnicero:

    -"sí, seguí derecho"

    -¡¿Qué?! Sigo derecho?
    -"sí, dale nomás"
    -¡¿Pero doblo?!
    -"Sí, dale nomás"

    Pero la p... No quiero decir nada, pero me parece que el carnicero era sordo. O peor aún, los Bellvillense identificaron enseguida el auto de Rosario y nos agarraron para la joda. Martín al volante con nosotros tres (Nati, Lisandro y Yo) de GPS humano, ¡qué paciencia! eso es lo que logra un curso de no violencia! jaja

    Doblamos, agarramos el puente, doblamos, costeamos el arroyo, doblamos de nuevo, rotonda, calle, nada de gente, club de golf, hicimos unas 20 cuadras y se nos terminó el pueblo. Ahá! ¿Y ahora de qué te disfrazás?. Clavamos los frenos,

    -"disculpe señor el Parque Tau?"

    -"Uh, no, es del otro lado del río, vuelvan por donde vinieron, crucen el puente y costeen"

    Oootra vez el perro arrepentido, de todos modos preguntamos a unas 5 personas más en el camino y cada vez estábamos más perdidos, no todos los caminos conducen a Parque Tau, eso es seguro.

    [A esto ya eran las 8.45]

    Llegamos al parque en cuestión, ya lo veíamos a nuestra derecha, buscamos la entrada, seguimos, seguimos, seguimos, otra vez se nos terminó el pueblo y no teníamos puerta, y  lo peor es que veíamos las carpas y los autos a 20 metros! Seguimos las indicaciones de 10 personas del lugar y no podíamos entrar, ¿¿¿tan duros somos??? Pero claro, un domingo a esa hora estaban todos durmiendo y en la calle nadie, los pocos que había estaban más perdidos que nosotros, una suerte para la desgracia!. Pegamos la vuelta y encontramos la entrada. Por ende, entramos.

    Seguimos la huella... llegamos a las carpas, pero estaba alambrado, ¿por dónde entraríamos? "Seguro que nos pasamos, tiene que haber otro camino, sí había otro" Vueeelta atrás (imaginense maniobrar entre árboles en un parque, muy divertido)

    Volvimos a 60 Km. por hora dentro de parque (porque el objetivo a esta altura ya no era llegar a la carpa, sino al baño!!!
    Agarramos otra entrada y pasamos a un mundo paralelo, perdimos de vista toda civilización, carpas, autos, todo, sólo árboles y un perro que levantaba la cabeza cada vez que pasábamos como diciendo, estos pelot... que no me dejan dormir... No había nada, casi ni parque había, sólo descontento y unas ganas de ir al baño que ni les cuento.

    Volvimos y agarramos otro camino... Peor! no hubo caso, volvimos a agarrar por el camino inicial, a esta altura ya los cuatro en el auto habíamos opinado y recontraopinado y supuesto 20 mil cosas.

    -"Supongamos" que había un hueco en el alambrado y no lo vimos, volvamos"

    Volvimos, pero no había nada. A esto ya hacía media hora que dábamos vuelta en ese endemoniado parque semi-autóctono, semi-laberinto y semihabían acabado las ideas ya.

    Frenamos contra el alambrado y llamamos por teléfono a Juanjo que supuestamente estaba durmiendo en la carpa, quien salió con su mejor cara de domingo a las 9 de la mañana a decirnos por teléfono desde una distancia de 20 metros, "chicos, 30 metros a su derecha hay una tranquera"

    ¡Pero la re...! (No-violencia, no-violencia, no-violencia) Eso por pegar la vuelta sin llegar al final del camino, supusimos que si no había entrada hasta esa curva, menos habría más adelante, no sé porqué uno supone cosas cuando no debe hacerlo. Obviamente supusimos mal toda la mañana.

    La cuestión es que a las 9.05 llegamos a las carpas, que en realidad ya habíamos llegado hacía rato, lo que logramos fue entrar y pudimos entrar el auto. Pero al menos ya habíamos conocido todo el parque...

    Supusimos muchas cosas y nada de lo que teníamos que suponer, supusimos que llegaríamos y llegamos, media hora después, pero llegamos.

    Supusimos que el viaje de las suposiciones había terminado.. Pero no, supusimos mal, esperen a que les cuente el regreso...


    Francisco Leonardo

    (Que lindos los chicos de Córdoba p@¿#"!!@)

    El próximo encuentro en un hotel en Rosario por favor...

    Viejitos alegres... de experiencias cotidianas

     
    Iba en el colectivo camino a dar clases, a mi alrededor veía gente de todas las edades, caras largas, preocupados, abstraídos; cuando de repente se sube al colectivo una pareja de viejitos que con el acelerar imprudente del colectivero enseguida llegaron al fondo del cole en donde me encontraba sentado yo. Como los asientos a mi lado eran los únicos vacíos en el transporte, la pareja decidió sentarse allí. Todos sabemos que los saltos que pega uno en la parte trasera del colectivo son interespaciales, hay que usar casco para no romperse la cabeza contra el techo.
    Yo pensaba en estas dos pobres personas, en lo que tendrían que soportar y ya me veía venir las quejas típicas de la gente de su edad (que feo prejuicio), pero me sorprendieron...
     
    Después del primer salto que pegaron en la esquina el viejito matándose de risa dice: "Esto te acomoda todos los tallarines" jajajaa, la señora se empezó a reir de una manera muy divertida y fueron todo el camino haciendo chistes jajaja. La verdad que me alegraron el día...
     
    Francisco Leonardo

    No tan cableados...

    Hace un tiempo, en el viejo blog, escribí una opinión acerca de esos extraños seres cableados del siglo XXI, o como podría decir el conductor radial de mis mañanas, la "generación bucito". El tema es que estos seres cableados trascienden generaciones, por lo que no es sólo la generación bucito.
     
    En fin, a lo que iba es que últimamente los seres cableados que antes andaban con sus MP3s de acá para allá como abstraídos del mundo circundante y encapsulados en su burbuja musical, ahora escuchan música como entonces pero sin auriculares, lo cual está bueno porque ya no se ven tantos cables molestos que uno piensa que van conectados a un pulmotor o algo por el estilo. El problema de no usar auriculares es que todos escuchamos la música que todos escuchan en sus benditos teléfonos celulares.
    Se compran un teléfono última generación sólo para escuchar música!! Si ni siquiera lo usan para hablar!.
     
    Tuvimos la época en que todos andaban con sus Walkmans dando vuelta el cassette TDK cuando se terminaba el lado A, o lo retrocedían con el dedo o una lapicera porque a veces era más efectivo. El Walkman era muy incómodo para llevar en la mano, por lo que todos andaban con sus riñoneras de curo o corderoy re cool.
     
    Luego vinieron los CD Players, o Discmans, eso ya era de categoría, pero igual de incómodo, ya que tenías que llevar una mochila con los cds que querías escuchar. La salvación para esta gente fue el MP3.
     
    Hoy en día, cuando me subo al colectivo, además del automatizado ruidito de las tarjetas (que ya se convirtió en una melodía con movimiento corporal incluido), el timbre de la puerta para descender, la bocina incansable y los gritos de la gente, ahora escucho la música que siempre alguno va reproduciendo al fondo del colectivo.
     
    Aquí hago un "parate" y aclaro que no estoy atacando a ningún tipo de música en especial, es verdad que el 98% de las veces la música que se escucha es cumbia, pero es molesto tanto el que va escuchando cumbia, como el que escucha rock o música clásica.
     
    Cómo explico esto, por un lado está bueno que el cole vaya musicalizado, sea cual sea el estilo de música en cuestión, pero tampoco es para transformar al colectivo en un boliche, moderen el volumen de esos aparatos!. No es fácil viajar 45 minutos escuchando Damas Gratis a los gritos en mi oreja, no es cuestión que me baje del colectivo con la musiquita pegada. O todo el camino con Ozzy Osbourne a mi lado que después me bajo del colectivo y quiero romper una guitarra contra la vereda...
     
    Por otro lado también está buena esta nueva modalidad porque los auriculares no son buenos para el oído, si antes escuchaban esa misma música pero con el auricular pegado a la oreja, no quisiera ser tímpano!! Por ello también está bueno que escuchen de la manera que lo hacen actualmente.
     
    Ahora, es realmente ese el motivo? Mmm, lo dudo mucho. Me parece que en la mayoría de los casos, sino todos, es para decir "Ja!, mirá el telefonazo que me compré!", "tiene un sonido espectacular!". Patético, todos suenan como un parlante monoestéreo dentro de una cacerola, no deja de ser un teléfono con música.
     
    Algún día de estos voy a sacar mi viejo y querido teléfono negrito y voy a viajar 45 minutos en el cole escuchando a todo volumen "Para Elisa", ahí van a ver lo que es escuchar música en un colectivo.
     
    Francisco Leonardo

    Humo Nuevamente


    ¿Es posible que en este país soberbio y pedante los problemas tengan que afectar a la ciudad de Buenos Aires para que el gobierno haga algo?

    Realmente me tienen harto. Hace años que en Rosario estamos tapados de humo, este año la temporada de quema de pastizales (denunciada reiteradamente a las autoridades) comenzó en enero aproximadamente, la ciudad se tapó de humo. Nadie hizo un corno, como es usual. Los irresponsables de siempre que compraron sus islas en el Paraná para transformarlas en campos y llevar sus vacas, queman y queman sin cesar.

    Ahora el humo llegó a Buenos Aires, y se le metió en el despacho a la Presidenta, qué horror!! no se ve el Obelisco!! Qué espanto!!...

    No digo que no lo sea, pero esas mismas expresiones las venimos teniendo hace años en Rosario. Y cuando lo comentábamos todos decían: "Ah sí, eso" indiferentemente, como si las cosas que no pasan en Buenos Aires no pasasen realmente.

    ¿Cuándo van a aprender a mirar más allá de las cortinas de sus departamentos? Un poco de solidaridad no les va a hacer mal...

    Desgraciadamente las cosas tienen que llegar a la Capital para que los funcionarios se muevan un poquito. Ojalá que la solución llegue rápido, pero pueda ser también que no tengamos que llegar a estos límites de nuevo. Porque muchos saben que aquí en Rosario se presentaron muchísimas denuncias por las quemas de pastizales y nadie hizo nada.

    Queremos ver los nombres de los dueños de esos "campos", ahí van a saltar lindo... ¿Por qué no presentan esa lista? Ja! Todos sabemos porqué...

    Hoy miro hacia afuera y sólo veo y respiro humo, como hace tres años lo vengo haciendo. Va a estar bueno Rosario...

    http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/42/0204209B.jpg


    Francisco Leonardo

    ... que Leo sin neblina...

    Dicen que las personas cambian cuando crecen. Permítanme decirles que me sigo perdiendo y desorientando igual que cuando tenía 4 años. Mucho no he cambiado...
     
    Recuerdo algunas cosas de mi infancia, y otras me las recuerdan, como por ejemplo ir caminando en bandada y yo colgarme en el cosmos y agarrar para otro lado, seguir caminando mientras los otros se detenían en algún lugar. Al salir de algún negocio siempre agarraba para el otro lado, y si se descuidaban 2 segundos desaparecía como el sueldo a principio de mes.
     
    Llegada la adolescencia creí que había cambiado, en el viaje de estudio de 7º grado casi me pierdo, ya que como había varios contingentes de estudiantes, en un momento en la peatonal me mezclé sin querer con otro grupo y ni cuenta me di. (cómo conocía a mis compañeros!!)
     
    Cuando vine a Rosario el panorama no cambió mucho, me metía a una galería y me preguntaban: ¿para dónde tenemos que ir Leo? "para la derecha, "no, para la izquierda". "¿Para dónde queda el departamento Leo?", para allá-->, "no, para allá <--- Leo".
     
    "leo, el centro queda para allá estás caminando para el otro lado", ah es verdad, bueno entonces quedamos así, nos vemos.. "leo!, estás agarrando de nuevo para el lado equivocado!!!" Y bueno, me desoriento fácil.
    Subo a un edificio, di 1 vuelta en la escalera y no me pidas que te señale el norte, porque los polos se me extrapolan, entran en conflicto y se me tilda el sistema.
     
    Tiembla Colón cuando me llevan de copiloto buscando una calle o una dirección, con decir que la última vez nos pasamos 30 cuadras y eso que había que doblar en una avenida... Ni hablar para volver, media vuelta a la manzana y me marearon, y yo que creí que había regresado al punto de partida.
     
    Mi sentido de orientación es como cuando uno se mete en un maizal a las 12 de la noche sin brújula y da dos o tres vueltas con los ojos cerrados y no sabe para dónde está el norte... Lo mío es algo similar, pero no necesito ni maizal ni noche, con sólo estar en una peatonal a plena luz del día me alcanza..
     
    La próxima vez que vean a un chico dando vueltas a la manzana sin parar, no se asusten soy yo medio perdido... Simplemente me acomodan como a los muñequitos a cuerda cuando se chocan la pared y solucionado el problema...
     
    Francisco Leonardo


    No es divino??

     
    Gesto reiterado:
     
    Me encanta cuando la gente para decir que alguna persona es divina (con respecto a la personalidad),
    entrecierra los ojos como encandilada por el sol y el izquierdo incluso a veces lo cierra por completo,
    arruga la nariz, inclina la cabeza ligeramente hacia la izquierda como quien sostiene el teléfono entre
    el hombro y la oreja, dibuja una sonrisa y casi sin separar los dientes superiores de los inferiores dice
    estirando la última "i": "Es diviiiiino".
     
    No es típico? Me encanta eso, no sé porqué... Es como re inocente la expresión...
     
    Francisco Leonardo

    Tiembla el Dr. Cormillot

    Les presento la innovadora, eficaz y ultra carbohidrática Dieta de los Ravioles!

    Por enésima vez seguida comí ravioles. Miércoles a la noche, jueves al mediodía, jueves a la noche, hoy (viernes) al mediodía... y esta noche!!! Ravioles!!...sí, todavía hay...

    Aviso para mi madre: Si cuando vaya para Pergamino me decís: "el domingo hago ravioles" me mudo al Congo, jejeje... No quiero Ravioles hasta el 2020 más o menos.

    Dónde quedaron aquellos felices días de fideos blancos pegoteados, o los de arroz con hamburguesas congeladas.
    Esta fue la semana de los carbohidratos mal, todo pasta pesada con salsa y carne. Quizás a algunos les de envidia, otros se espantarán, mi estómago está medio desorientado todavía y como les digo añora esos días y semanas de fideos tirabuzón.

    Es que últimamente nos calzamos el delantal bien seguido, con el libro de la Petrona en la mesita de luz y el cucharón siempre listo. Y lo más divertido cocinando en una olla gigante cariñosamente bautizada "La Olla Popular"...

    Francisco Leonardo


    Y claro, el mundo no es tan simple

    "A mí me pasa cada cosa", escuché el otro día y me acordé al día siguiente cuando lo sucedido sucedió.

    La historia viene por este costado, hace unos dos meses cambié mi número de teléfono a característica de Rosario por obvias razones. Me dirigí a la casa central, pedí el cambio, me cobraron (obviamente) y a las dos horas ya tenía mi nuevo número funcionando. "Y claro!! si mi mundo es más simple ahora!!"... (Para los desprevenidos les aviso que hay una indirecta ahí)

    La cuestión es que a los pocos días me empiezan a llegar mensajes de un número desconocido con mensajes como: "Hola, cómo andás?", "Dónde estabas anoche?" "Estoy yedo para tu casa". Woow!! ¿estoy en "Sé lo que hicieron el verano pasado"?, cada vez que sonaba el timbre me imaginaba a una máscara con un cuchillo en la mano gritándome What's up!!!!. Pero nada de eso sucedió...

    Los mensajes continuaron llegando, jamás contesté, no iba a gastar mensajes en chimango (no era así?). Hasta que un día llegó una llamada del número en cuestión, atiendo y se corta. Suena de nuevo, atiendo y se corta. Pasó.
    A la semana sucede lo mismo, atiendo con mi ya famoso y cuestionado "Si?" y del otro lado escucho una voz que me dice "Quién habla?". Luego de la respuesta que da todo el mundo ante esta situación "Con quién querés hablar?" bla bla bla... La señora me dice: "Es que mi hijo tiene el mismo número que vos". Me quedé en silencio: "¿Mamá?, sos vos?", no, no era mamá, en realidad sí era mamá, pero de otro, otra mamá, es mentira eso que madre hay una sola, yo lo comprobé.
    La cosa es que tenía una voz en el teléfono.

    "¿Cómo que tiene el mismo número?", "sí, mi hijo está acá y le quise hacer sonar el teléfono para que lo encuentre y me atendiste vos, o usted, es que no sé con quién hablo" (Al menos intentó decirme usted) Luego de corroborar el número de teléfono, efectivamente teníamos el mismísimo número, con la mismísima característica.  Cosa 'e mandinga, se tomaron en serio lo de compartir todo.

    Tenemos teléfonos gemelos, sólo que a mi me llegan mis llamadas, mis mensajes, las llamadas de él y sus mensajes. Soy como un call center ahora.
    Supongo que la señora fue a hacer el reclamo a la empresa, porque yo no fui.

    Pero me quedé pensando, y todo es muy coincidente, ¿Y si son los que secuestraron, asesinaron, descuartizaron y trituraron a mi vecina?, ¿Si son seres inteligentes que me están buscando? ¿si son los rusos que no se rinden? ¿Y si la que habló es la madre de mi vecina que está intentando localizarla y sacarme información? ¿Y si piensa que yo soy el asesino? ¿Y si el asesino es el dueño de ese número telefónico y lo usa luego para incriminarme ya que yo tengo el mismo número?

    No entren en pánico, yo no lo hice, como mucho terminaré como mi vecina o en una nave espacial en una mesa examinadora. Si vuelvo con un microchip implantado en mi cerebro y puedo mover objetos con la mente o desaparecer y aparecer en un instante ya saben de dónde venía la llamada.

    Francisco Leonardo

    Un mundo feliz...

     
     
     
    "Guau Leonardo!, veo que estás re feliz con tu vida"
     
    Fue lo que me dijo una encuestadora desconocida luego de 30 segundos de preguntas. No sé si le servirán mis respuestas, no sé para dónde era, ni sé su nombre, pero quedó contenta con mis respuestas y me dejó contento porque en sólo 30 segundos me hizo reflexionar en la parada del colectivo.
     
    Gracias chica encuestadora, fue usted muy amable y útil para comenzar la semana...
     
    Y sí, soy feliz porque:
    • Estoy con las personas que quiero estar
    • Hago lo que me gusta hacer
    • Me siento bien con las diversas actividades que realizo
    • Me siento útil
    • Estoy siempre ocupado en cosas interesantes
    • Tengo tiempo para mí, para buscar más cosas interesantes para hacer
    Francisco Leonardo
     
     
     
     

    ¿Dónde está mi vecina?

    Mi vecina no aparece

    En diciembre del año pasado mi vecina dejó de aparecer en su departamento, asiduamente la cruzaba en el balcón cuando coincidíamos al regar las plantas o cuando nos asomábamos a ver algún choque, etc. Otras nos cruzábamos en el pasillo, en el ascensor o en la entrada del edificio. Así durante seis años de vecinos. Pero todo cambió en diciembre del 2007.

    Mi vecina salió de vacaciones, o es lo que supuse en aquél momento, ya era fines de 2007 era lógico que se vaya. Yo regresé al departamento la primer semana de enero de este año (obvio de cuál va a ser) y mi vecina aún no había regresado, ya había llegado el mes de febrero y mi vecina aún no daba rastros. Las persianas de su balcón permanecían cerradas, sus plantas no recibían agua, en el pasillo ya no se escuchaba su puerta abrirse a la mañana y cerrarse por la noche, ya no venía a tocar timbre pidiendo algo o preguntando algo, la rutina vecinal había cambiado.
    ¡Qué largas vacaciones que se tomó la vecina comentamos en el departamento!

    Pero ya habían pasado más de 2 meses, y mi vecina no regresaba. Tratamos de agotar todas las hipótesis. No se había mudado, es propietaria del depto, no había habido movimiento, sus plantas seguían allí, el aire acondicionado también, el tendedero también y su llamador de ángeles seguía sonando con la brisa de marzo.

    Un día llegan tres mujeres, tres generaciones, la señora, la hija y la nieta y entran al departamento. ¿Se mudó? No preguntamos, aunque ya lo haríamos, pero no nos dieron tiempo, las tres mujeres se fueron a los dos días. Habían estado sólo el fin de semana. ¡Ah! dijimos, vinieron a pasar el fin de semana unos parientes de ella, ya debe estar por volver. Pero no fue así.

    ¿La habrán raptado? pensamos. Quizás estas tres mujeres que vinieron son las secuestradoras y la tienen atada en la habitación. Quizás mi vecina está en su departamento, pero atada y amordazada. ¿Y si la mataron? Quizás ya la mataron y está descuartizada en la habitación. Hace rato que me llama la atención una bolsa de supermercado que hay en su balcón, en la otra punta, no sé que hay adentro, pero quizás sea la cabeza, y el resto del cuerpo lo tengan en el freezer.

    De todos modos no se siente olor, ya pasaron 4 meses, y mi vecina no aparece, ¿seré el único preocupado? ¿Y si la abdujeron los extraterrestres y están haciendo experimentos con ella? ¿Y si después vienen por nosotros que estamos al lado? Al menos me quedaré tranquilo que sé dónde está mi vecina.

    Mi vecina desapareció de su departamento en diciembre y no aparece, o eso es lo que me parece. Si a usted le parece que me mal me parece, párese y dígamelo, porque si mi vecina no aparece, me parece que mis sospechas no parecerán tan erróneas.

    Francisco Leonardo

    Muévanse, hipócritas

     
    Me tienen harto la gente que dice: "¿Por qué no salen a hacer un cacerolazo por el aumento de impuestos?", "¿Por qué no salen a hacer un cacerolazo por los chicos que se mueren de hambre?" "No veo a los del campo haciendo sonar sus cacerolas por la pobreza"
     
    Gente, por favor, sean coherentes. El campo salió a reclamar por algo que ellos consideraron que les afectaba a ellos. Ustedes también son ciudadanos, agarren sus cacerolas y salgan a reclamar. Me revienta que la gente sea tan cómoda y espere siempre que el otro salga a hacer algo por las injusticias que ellos también ven. Todos somos opinólogos, todos mandamos y damos órdenes, pero cuando hay que moverse de la silla y salir a hacer algo todos miran para otro lado, tienen dolor de cabeza, o se les queman las tostadas.
     
    El campo no es quién para salir a reclamar por todas las injusticias del mundo. Si la gente de campo quiere salir a hacerlo lo hará, pero el campo no es un extraterrestre o una ONG, o un ente superior que se hace cargo de esto. No, el campo es parte de la ciudadanía como lo es usted, o lo soy yo, si a nosotros nos molesta algo de nuestro país, salgamos nosotros a reclamar, no esperemos que la ayuda nos caiga del otro lado, porque de esa manera sólo estamos demostrando lo cómodos e hipócritas que somos.
     
    "El optimismo de la acción es preferible al pesimismo del pensamiento"
     
    Francisco Leonardo

    Carta a Cristina por F. Peña

    Carta de Fernando Peña a Cristina - Tómense dos minutos y léanla

    Fernando Peña  29.03.2008

     
    Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país... Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.
     
    Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada.
     
    Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana, por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún "escándalo" o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D'Elía. Es que D'Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele.
     
    Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D'Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó.
    Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un "¿qué hacés, sorete?" y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel.
     
    Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: "Chau, querido…", enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D'Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D'Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D'Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.
     
    Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.
     
    Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él.
     
    De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.
     
    Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D'Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D'Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.
     
    Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D'Elía y gritaré: "Viva Cristina"… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no.
     
    La saluda cordialmente,
     
    Fernando Peña


    Otras lecturas sugeridas:
    Carta de Martín Caparrós: "Cuasi Carta Cuasi abierta a la señora Cuasi"

    Al ritmo de los clarines...

    Palabras que usan los medios cuando hablan del acto del gobierno:

    • Postales
    • Panorama pintoresco
    • Al compás de los bombos
    • Impresionante
    • Como en las mejores épocas peronistas
    • Apoyo para consolidar un gobierno que ya está consolidado, pero bueno.
    • "Los que no están identificados pueden comprar la remera de evita y Perón a 10 pesos". Jajajjaaja, sin palabras.
    • Flamean al paso de los sindicatos
    • Gran Manifestación
    • El primero en desfilar
    Qué diferente el tono que usan cuando hablan de los piqueteros del campo al que usan cuando se dirigen al aparato oficial.

    Francisco Leonardo

    La Plaza del Qué-Sé-Yo


    • Nos quejamos de la plata que se perdió con la comida y verduras que se echaron a perder, pero gastamos fondos públicos para armar una plaza de Mayo con gente traída en micros privados desde el interior.
    • Se sienten provocados por la actitud del campo, pero reciben a los manifestantes oficilistas con la canción Bandidos Rurales.
    • Se quejan que el bloqueo de rutas interrumpe la libre circulación, pero una parte de la 9 de Julio, las diagonales y Av de Mayo que llevan a la plaza en cuestión están cortadas al tránsito en una hora pico y en Buenos Aires.
    • La 9 de Julio y la Autopistas están colapsadas por los colectivos que llevaron a los oficialistas
    • Los empleados públicos tienen asueto desde el mediodía. ¡¿?!
    • Y lo más patético es que los medios más vendidos del país relatan la situación como si fuese la previa a los premios Oscar. Hablando de la arquitectura y de las plantas que hay en la plaza, pfff.
    Francisco Leonardo